手册正文以西班牙语撰写。

Tu historial de llamadas

La pantalla de llamadas guarda las tuyas: con quién hablaste, cuándo, cuánto duró y si se contestó. Sirve para volver a llamar, y para saber qué pasó con esa llamada que no cogiste.


Qué hay en cada línea

  • Quién — la otra persona, o quiénes, si fue de grupo.
  • Cuándo y cuánto — a qué hora empezó y lo que duró.
  • De qué tipo — de voz, de vídeo, o de traducción cara a cara.
  • Cómo acabó — contestada, rechazada, o perdida.

En las de grupo, además, quién entró y cuándo se fue, y en qué idioma hablaba cada uno.

Lo que NO hay

No está lo que se dijo. El historial guarda que hubo una llamada, no su contenido. Nada de lo que se habla en una llamada se guarda, ni traducido ni sin traducir.

Lo único que puede guardar lo que se dijo es el acta de una reunión, que va aparte, está apagada por defecto y hay que encenderla a propósito.

Buscar dentro

Se puede filtrar por tipo, por cómo acabó y por fechas, y hay una caja para buscar por nombre o por correo.

La lista se va cargando según bajas, en vez de tener páginas numeradas. Es a propósito: el historial crece justo por el extremo por el que se lee, así que con páginas una llamada nueva mientras miras la segunda te enseñaría una línea repetida y te escondería otra para siempre.

Es tuyo, y sólo tuyo

Quién eres sale de tu sesión, nunca de lo que se pida. No hay forma de pedir «dame el historial de esta otra persona»: un historial que acepta eso es una forma de leer con quién habla cualquiera.

Cuánto se guarda

Mientras tengas la cuenta. No hay un plazo a los tantos días: tus llamadas siguen ahí.

Y si borras la cuenta, se va con ella. No queda una copia en ningún sitio.

Eso vale también al revés: si la otra persona borra la suya, esa llamada desaparece también de tu historial. Es la consecuencia de que no se guarde ninguna llamada de la que ya no queda nadie.