Hablo por Liora
Esta parte es para quien usa Liora para hablar: llamadas, videollamadas y mensajería con traducción en directo. No hace falta saber nada de lo que hay detrás.
Qué es lo que traduce
Cuando hablas, lo que dices se traduce y la otra persona lo oye con voz, en su idioma, mientras hablas. También le llega el texto.
Sólo cuenta la voz. Una conversación de una hora en la que se habla veinte minutos consume veinte minutos, no una hora — los silencios no se cobran.
ℹ️Cada idioma más suma
Traducir a un idioma consume un minuto por minuto hablado. Cada idioma adicional añade un 35 %: hablar un minuto traducido a tres idiomas consume 1,70. El habla se reconoce una sola vez, y por eso no se cobra tres veces.
Tu idioma y tu voz
Dos cosas se guardan en tu perfil y viajan contigo a cada conversación:
| Qué | Para qué |
|---|---|
| El idioma en el que hablas | Es en el que se te escucha y desde el que se traduce lo que dices |
| Cómo suena tu voz traducida | De hombre o de mujer. Es como te oyen los demás en su idioma |
Se cambian cuando quieras, y valen para la siguiente conversación: no hay que volver a configurar nada en cada llamada.
ℹ️El idioma tiene que ser uno de los que traducimos
Si eliges uno que no está encendido, no se guarda. La lista de los que hay se ve en la propia aplicación, y cambia cuando encendemos alguno.
Quién paga tus minutos
Depende de cómo llegaste a Liora:
| Cómo llegaste | Quién paga |
|---|---|
| Te bajaste la app por tu cuenta | Tú, con tu propia cuenta |
| Te invitó tu empresa | Tu empresa |
En una llamada paga quien la inicia. Si llamas tú, sale de tu cuenta; si te llaman, de la de quien llamó. Es así para que nadie pueda gastar el saldo de otro descolgando el teléfono.
Si tu empresa te invita
Recibes un correo con un enlace. Al abrirlo:
- Si ya tienes Liora, te pide tu contraseña de siempre y quedas dentro de la cuenta de tu empresa.
- Si no la tienes, te pide un nombre y una contraseña, y tu cuenta nace ya dentro.
A partir de ahí, lo que traduzcas lo paga tu empresa.
⚠️Aceptar te mueve de cuenta
Si ya estabas en otra cuenta —la tuya propia, u otra empresa— aceptar te saca de ella. Antes de hacerlo se te avisa y tienes que confirmarlo tecleando tu contraseña otra vez.
¿Y si me voy de la empresa?
Tu cuenta de Liora sigue siendo tuya, con tus contactos y tu historial. Lo que acaba es que la pague esa empresa.
Si te invitan a una reunión
Te llega un correo con:
- Un enlace para entrar que ya te identifica. No pide contraseña y no hace falta tener cuenta de Liora para usarlo.
- Tres botones para contestar: sí, no o quizá. Son tuyos: si reenvías el correo, quien lo reciba no puede contestar por ti.
- El evento para tu calendario, para que la reunión te entre en Google, Outlook o Apple y te salte tu propio recordatorio.
⚠️Si mueven la hora, hay que volver a contestar
Cambiar la hora de una reunión borra las respuestas de todo el mundo, la tuya incluida, y te llega otro correo. Lo manda el estándar de calendario y tiene su razón: quien aceptó la de las diez no ha aceptado la de las siete.
Qué ve tu empresa de lo que haces
Si te invitó una empresa, quien la administra puede ver un registro de llamadas: con quién hablaste, cuándo, cuánto duró y cuántos minutos se tradujeron.
✅Lo que NO se guarda
Nada de lo que hablas. Ni el audio, ni la transcripción, ni la traducción: se traduce al vuelo y desaparece. Nadie —tampoco quien administra tu empresa— puede leer después lo que dijiste en una llamada.
El registro existe para que una empresa sepa en qué se le van los minutos que paga, no para saber qué dice su gente.
ℹ️Los mensajes escritos son otra cosa
Un mensaje de texto hay que guardarlo para poder entregártelo cuando abras la aplicación, así que sí se guarda: treinta días, y los que están sin entregar, siete. Eso es la mensajería, no la traducción de voz.
Por qué no ves casi nada en el panel
Porque no lo necesitas. Si entras al panel, verás lo tuyo: lo que has consumido, tu cuenta y poco más.
Las pantallas de montar salas y sitios están apagadas a propósito: al otro lado hay botones que crean cosas que se facturan, y no hacen falta para hablar por Liora ni para traducir una grabación.
Si algún día las necesitas, se encienden desde Cuenta — con un aviso delante que explica lo que puede costar.