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El chat de una reunión

Una reunión tiene su propio chat: se escribe mientras se habla, se pueden mandar ficheros, y lo escrito sigue ahí cuando la reunión termina.

Es donde caben las cosas que no se dicen en voz alta: una dirección, el nombre de un documento, un número que hay que copiar bien.


Quién puede escribir

Lo decide quien organiza, y hay tres opciones:

Quién escribe
Todos también quien entró por un enlace, sin cuenta. Es lo normal
Sólo cuentas quien tiene cuenta; los invitados por enlace leen
Sólo quien organiza y quien él delegue

Lo mismo, y por separado, para mandar ficheros: se puede tener un chat abierto a todos y los adjuntos cerrados, que es lo que suele querer quien abre una reunión a gente de fuera.

Y hay una excepción por persona. Con el chat cerrado se le puede abrir a alguien en concreto —«el chat cerrado, pero ese ponente escribe»— sin abrírselo a los demás.

Los ficheros

Se adjuntan al chat y se descargan desde él. Una imagen llega con su miniatura, para verla sin bajarla.

Van cifrados, como los mensajes, y salen sólo para quien está en esa reunión.

Cuánto dura

Quince días, que es el mismo plazo de todo lo que alguien escribió o subió.

Y esos quince días empiezan a contar cuando termina la reunión, no cuando se escribió: el chat sigue siendo útil justo después —para copiar un enlace que alguien pegó, o recuperar un fichero— y no tendría sentido que desapareciera al colgar.

Y sí, lo escrito también se traduce

Igual que la mensajería: lo que se escribe llega en el idioma de quien lo lee, y el interruptor está en los ajustes generales de la aplicación, junto al tema.

Así que en una reunión con gente de varios idiomas el chat funciona igual que la voz: cada uno escribe en el suyo.

Y cuesta crédito, como lo demás. Traducir un texto pasa por el mismo motor que traducir la voz, así que se paga igual — a una cuenta sin saldo se le corta también el texto, no sólo el audio. Se paga por caracteres, que es lo que mide el trabajo de un texto; lo que cuesta cada uno está en qué acepta la API.


Y algo que conviene saber antes de usarlo para lo importante

El chat de una reunión es de esa reunión. No es una conversación que siga después con las mismas personas, ni sustituye al chat normal: cuando pasen los quince días, lo que se dijo ahí ya no está.

Si algo tiene que quedar, sale de ahí: se descarga el fichero, o se copia el texto a donde vaya a hacer falta.