Habla en tu idioma. Que te entiendan en el suyo.
Liora traduce la voz mientras hablas. Llamadas, videollamadas, reuniones, mensajes y notas de voz. Sin esperar a que termines la frase, sin repetir y sin salir de la conversación.
Una videollamada de verdad, con la aplicación de verdad. Ni maqueta ni recreación: esto es lo que se oye y lo que se lee.
Dónde funciona.
En el ordenador y en el teléfono, con la misma cuenta.
Ordenador
Móvil

Todavía no está publicada. En cuanto salga, se descarga desde aquí.
Invitados: Quien no quiera instalar nada entra desde cualquier navegador moderno, elige idioma y se le traduce como a los demás.
Tus reuniones programadas y a la vista
Las reuniones programadas, los contactos y las llamadas en el mismo sitio donde se habla. No hay que salirse a otro programa para ver qué tienes hoy.
Lo mismo, grabado dentro de Teams
Estas 4 demostraciones están hechas en Microsoft Teams, que es donde esto lleva más tiempo funcionando. La aplicación de Liora hace exactamente lo mismo —los mismos idiomas, la misma traducción en directo y los mismos subtítulos— sin depender de Teams para nada.
4 demostraciones, una por idioma. Abre la que quieras.
Hablante no nativo (estudiante de alemán) — el resto de las demostraciones son con hablantes nativos.
Los cinco planes
Se contratan desde la aplicación. De la voz sólo cuentan los minutos hablados —el silencio no cuenta— y un texto escrito cuenta por caracteres: 5.000 son un minuto. Los idiomas de más valen ×0,35 en los dos casos, porque se traduce una vez y de ahí salen todos. Quien recibe la llamada oye la traducción sin pagar nada. Eso vale hasta 4 idiomas; del 5.º en adelante, cada uno cuenta entero.
Entrada
5,99 €/mes
sin IVA
- 30 minutos
- hablados de traducción, cada mes
- 0,20 € el minuto
- si gastas el plan entero
- Sigues hablando
- pasarte del cupo no corta la llamada
- 15 días de prueba
- con los 30 minutos del plan, antes de que se cobre nada
Starter
19,95 €/mes
sin IVA
- 110 minutos
- hablados de traducción, cada mes
- 0,181 € el minuto
- si gastas el plan entero
- Sigues hablando
- pasarte del cupo no corta la llamada
- 15 días de prueba
- con los 110 minutos del plan, antes de que se cobre nada
Start
99 €/mes
sin IVA
- 580 minutos
- hablados de traducción, cada mes
- 0,171 € el minuto
- si gastas el plan entero
- Sigues hablando
- pasarte del cupo no corta la llamada
- Sin prueba
- la prueba está en Entrada y Starter
Pro
299 €/mes
sin IVA
- 1900 minutos
- hablados de traducción, cada mes
- 0,157 € el minuto
- si gastas el plan entero
- Sigues hablando
- pasarte del cupo no corta la llamada
- Sin prueba
- la prueba está en Entrada y Starter
Business
699 €/mes
sin IVA
- 5150 minutos
- hablados de traducción, cada mes
- 0,136 € el minuto
- si gastas el plan entero
- Sigues hablando
- pasarte del cupo no corta la llamada
- Sin prueba
- la prueba está en Entrada y Starter
A medida
Hablemos
según volumen y necesidades
Cuando el plan más grande se queda corto, o hace falta algo que un plan cerrado no da.
- El volumen que necesites, con el precio que sale de ese volumen
- Contrato, factura y condiciones de pago propias
- Acuerdo de nivel de servicio y soporte con nombre y apellidos
- Entrada única con vuestro proveedor de identidad
- En vuestros servidores, si los datos no pueden salir de ahí
Los minutos son del ciclo y no se acumulan. El ciclo cuenta desde el día que te diste de alta, no desde el uno de mes, y se reinicia en cada renovación.
Paga quien llama. Quien recibe oye la traducción sin cuenta, sin aplicación de pago y sin gastar nada.
Pasarse no corta la llamada: se sigue hablando. Cortar una conversación a la mitad no arregla nada.
Que el idioma deje de ser el motivo por el que no se habla.
Cómo funciona la traducción
Dos idiomas, no uno
Eliges por separado en qué idioma hablas y en cuál escuchas. Son dos ajustes, no un par.
La voz con la que te traducen
Eliges el género de la voz con la que se te traduce.
Tu voz de verdad, por debajo
Tu voz original suena bajito bajo la traducción, con su propio control. Así sabes cuándo ha terminado el otro, y reconoces quién habla.
Se lee además de oírse
Subtítulos en las videollamadas: lo que dice el otro y lo que has dicho tú. Si te ha entendido mal, lo ves en el momento.
Nadie se queda fuera por descuido
Si alguien no ha dicho en qué idioma habla, Liora lo detecta y te deja preguntárselo con un toque.
Y en un grupo, cada uno el suyo
El audio se escucha una sola vez y de ahí salen todos los idiomas a la vez. Nadie tiene que ceder ni ponerse de acuerdo en una lengua común: tú hablas en la tuya y oyes a los demás en la tuya, aunque sean cuatro y ninguno coincida.
Cuando se habla.
Cuatro formas, y en todas la traducción va en las dos direcciones.
Llamadas y videollamadas
Uno a uno, con traducción en directo en las dos direcciones.
Llamadas de grupo
Cada participante habla y escucha en su propio idioma.
Reuniones
Lo mismo, con más gente y programado con antelación.
Traducción presencial
Dos personas, un ordenador y ninguna llamada: una consulta, una entrevista o un mostrador. Sólo en la aplicación de escritorio, y con auriculares cuyo micrófono no capte la voz del otro.
En el chat también se traduce.
No sólo las llamadas: también lo que te escriben y lo que te mandan grabado.
Mensajes de texto
Te llega ya traducido, y el original no se pierde: se queda arriba. La traducción se guarda con el mensaje — vuelves una semana después y sigue ahí.
Notas de voz
Una nota de voz en otro idioma se convierte en cuatro cosas, y tú eliges cuáles ver.
Original
El audio
Original
Transcrito
Traducido
El audio
Traducido
Transcrito
Lo que se dice dura lo justo
La voz no se guarda nunca. Lo que escribes o subes, quince días — y sólo para que llegue a tus aparatos, cifrado aquí y cifrado allí.
La voz no se guarda
Ni las llamadas, ni las videollamadas, ni las reuniones. Se traducen mientras se habla y desaparecen: de una llamada no queda audio, ni transcripción, ni traducción.
Quince días, y se borra solo
Mensajes, ficheros y el chat de una reunión: lo mismo para todo. Se guardan cifrados en nuestro servidor para una sola cosa, que lleguen a tus otros aparatos, y a los quince días se destruyen sin que nadie tenga que acordarse.
Tu historial, en tu aparato
Ahí es donde se queda la conversación: en la base de datos local del móvil y del ordenador, cifrada también. Si borras la aplicación, se va con ella.
Nadie la lee ni la estudia
No analizamos lo que dices, no entrenamos nada con ello y no se lo cedemos a nadie.
No es cifrado de punta a punta y no vamos a decir que lo sea: para traducir hay que oír, y el mensaje se cifra en nuestro servidor con nuestras llaves. Lo que sí es verdad es lo de arriba — la voz no se guarda, lo demás dura quince días y lo que queda, queda en tu aparato.
Y alrededor, lo que se espera de una aplicación de comunicación
Mensajería completa
Texto, fotos, vídeos, documentos y notas de voz. Uno a uno y en grupo.
Reuniones sin fricción
Se comparten con un enlace o con un código de seis caracteres. Sala de espera y contraseña, opcionales.
Invitados sin cuenta
Quien no use Liora entra desde el navegador: sin instalar nada y sin registrarse.
Tus dispositivos a la vez
La misma cuenta en el ordenador y en el teléfono. Si descuelgas en uno, el otro deja de sonar.
14 idiomas
Para hablar y para escuchar. Los mismos a los que traduce el motor en todo lo demás.
Ésos son los idiomas a los que traduce. La aplicación en sí —sus menús y sus botones— está traducida a trece, y la de móvil a dieciséis.
Las palabras que sólo se usan en tu casa
Los nombres propios de una organización —personas, calles, referencias, cargos— son justo lo que un modelo general no ha oído nunca, y donde falla: los cambia por una palabra corriente que suena parecido. Se escriben una vez y dejan de fallar. Se escriben en la sala y valen para todas sus reuniones.
- Es una lista, no un entrenamiento: se escribe y funciona desde la primera frase.
- No recoge nada. Ni tu audio, ni tu texto, ni un segundo de nada.
- Y va incluido. No es un plan de más ni una línea de factura.
Traducir es opcional
Una sala puede traducir, subtitular, o las dos cosas a la vez. Lo que no ocurre nunca es que la misma frase se traduzca y se subtitule: se traduce cuando hay a quien traducir, y se subtitula cuando no.
Subtitular sin traducir cuenta ×0,25 del minuto de voz, y se decide frase a frase: si enciendes la traducción a mitad, lo de antes sigue contando como subtítulos.
Los subtítulos se ven siempre en la reunión, se guarde o no. Guardar es otra cosa y lo decide la cuenta, no la reunión: lo que se dice se guarda quince días y después se destruye.
Traducir
YA TRAE EL TEXTO
Texto
SE ENCIENDE SOLO
Voz y texto, y el acta al terminar.
Sin texto no hay acta: la sala no se crea.
Traducir ya trae el texto
No se puede traducir sin reconocer antes lo que se dice, así que una sala que traduce ya está produciendo el texto. No es un producto aparte: viene con la traducción.
Y se puede subtitular sin traducir
Es el caso del pleno que se celebra entero en un idioma: no hay a quién traducirle, y el texto hace falta igual. Y también el de una sala que traduce y en la que hoy todos hablan igual — con las dos puestas se subtitula mientras compartan idioma, y pasa sola a traducir en cuanto entre alguien de otro.
Lo que no se puede es guardar sin ninguna de las dos
Sin texto no hay acta, y se rechaza en vez de dejarte una sala que dice que guarda y no guarda nada.
Además de traducir
Traducir es lo que pasa mientras se habla. Esto es lo que pasa alrededor, y sale de los mismos minutos: ni plan aparte, ni factura nueva.

El acta, al terminar
Un documento con lo que se decidió, quién se lleva cada tarea y en qué minuto se dijo. Entra en la cola al cerrar la sala y te llega por correo.
Las palabras de tu casa
Los nombres que sólo se usan aquí: personas, calles, referencias. Escritos una vez, para que el motor deje de cambiarlos por otros que suenan parecido.
Un botón si algo sale mal
Si la máquina traduce algo que no debe, se dice con un toque. Funciona sin cuenta, y no se manda ni la conversación de alrededor ni el audio.