Traducción simultánea, voz a voz, en tiempo real
Traducción simultánea con inteligencia artificial: alguien habla y el público lo oye en su idioma unos segundos después, en voz y no sólo en subtítulos. Interpretación simultánea sin cabina, sin repartir petacas y sin instalar nada.
- Catorce idiomas
- Se paga el habla, no el silencio
- Sin cuota mensual
Para quién es
Una parroquia cuya feligresía del domingo ya no comparte un solo idioma. Un congreso que no puede pagar una cabina y dos intérpretes por idioma. Un pleno municipal que tiene que poder seguir quien llegó el año pasado. Cualquier sitio donde alguien habla a una sala y parte de la sala se lo está perdiendo.
Cómo funciona
- 1
El sonido de la sala llega hasta nosotros. Un equipo pequeño en el ambón lo envía por SRT, o lo que ya uses para emitir lo manda por RTMP.
- 2
El motor escucha, decide qué se está diciendo y lo traduce con la frase todavía en el aire.
- 3
Una voz sintética lo dice en cada idioma, y el público lo oye por un enlace que ha abierto en su propio teléfono.
- 4
Tú lo ves desde tu panel: qué salas están emitiendo, cuánto llevan y cuánto ha costado.
Qué te llevas
- Catorce idiomas a la vez, del mismo audio.
- Menos de un segundo desde que acaba la frase hasta que empieza la voz.
- Nada que instalar para quien escucha: un enlace, o un QR en la pared.
- Tus salas, creadas y pausadas desde el panel o desde la API.
- No se graba nada. El audio se traduce al pasar y no se guarda.
- Credenciales por sala, para que un equipo que se pierda no abra las demás.
Conviene saberlo: La sala necesita un micrófono que sirva. La traducción no puede ser mejor que lo que oye, y un teléfono al fondo de una nave recoge la nave y no a quien habla — la diferencia más grande en calidad la pone el micrófono, no nosotros.
Qué cuesta
Desde 0,135 € el minuto
Se paga el habla, no lo que dure el acto: una hora con cuarenta minutos de voz gasta cuarenta minutos. Y cada idioma a partir del primero cuesta 0,35 de minuto en vez de otro entero, porque el audio se oye una vez y de esa escucha salen todos.
Ver los paquetesPreguntas
- ¿El público necesita una aplicación?
- No. Abre un enlace en el navegador que ya tiene y elige su idioma. Con un QR en la entrada suele bastar.
- ¿Cuánto se retrasa?
- Menos de un segundo desde que termina la frase. No va palabra a palabra: el motor espera a que la frase acabe, porque traducir media frase produce la mitad equivocada.
- ¿Se graba algo?
- De una sala en directo, no. El audio se traduce al pasar y no se guarda nada. Si quieres una grabación transcrita, eso es otro servicio y nos envías el fichero.
- ¿Qué hace falta en la sala?
- Un micrófono que oiga a quien habla y una forma de mandarnos el sonido: el equipo pequeño que envía por SRT, o lo que ya uses para emitir, por RTMP.
- ¿Y si se cae internet?
- La sala se reconecta sola y sigue. Lo que se dijo durante el corte se pierde —de eso no hay manera de librarse— pero nadie tiene que volver a arrancar nada.
Óyelo antes de creértelo
Noventa segundos con tu propia voz, en una ventana aparte. Elige dos idiomas, ponte auriculares y habla.
Probar traducción en tiempo real voz a voz →Sin cuenta y sin instalar nada. Hacen falta auriculares.
Dónde se usa
El mismo motor en salas muy distintas. Cada una de éstas cuenta cómo se monta allí, de dónde sale el audio y dónde está su propio límite.
Y con qué suele compararse
Tres comparaciones honestas, y en cada una está escrito en qué gana la otra opción.
Pruébalo con algo de verdad
Los primeros treinta minutos te los regalamos. Da de sobra para sentarte en tu propia sala, con tu propio micrófono, y oír si te sirve.
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