Traducción simultánea, voz a voz, en tiempo real
Traducción simultánea con inteligencia artificial: alguien habla y el público lo oye en su idioma unos segundos después, en voz y no sólo en subtítulos. Interpretación simultánea sin cabina, sin repartir petacas y sin instalar nada.
Una sala donde esto pasa cada semana

Quien no habla español abre un enlace en su teléfono, elige idioma y sigue la celebración. Más de cinco horas seguidas, en uno de los entornos acústicos más hostiles que existen.
- Quince idiomas
- Se paga el habla, no el silencio
- Sin cuota mensual
Para quién es
Una parroquia cuya feligresía del domingo ya no comparte un solo idioma. Un congreso que no puede pagar una cabina y dos intérpretes por idioma. Un pleno municipal que tiene que poder seguir quien llegó el año pasado. Cualquier sitio donde alguien habla a una sala y parte de la sala se lo está perdiendo.
Cómo funciona
- 1
El sonido de la sala llega hasta nosotros. Un equipo pequeño en el ambón lo envía por SRT, o lo que ya uses para emitir lo manda por RTMP.
- 2
El motor escucha, decide qué se está diciendo y lo traduce con la frase todavía en el aire.
- 3
Una voz sintética lo dice en cada idioma, y el público lo oye por un enlace que ha abierto en su propio teléfono.
- 4
Tú lo ves desde tu panel: qué salas están emitiendo, cuánto llevan y cuánto ha costado.
Qué te llevas
- Quince idiomas a la vez, del mismo audio.
- Menos de un segundo desde que acaba la frase hasta que empieza la voz.
- Nada que instalar para quien escucha: un enlace, o un QR en la pared.
- Tus salas, creadas y pausadas desde el panel o desde la API.
- No se graba nada. El audio se traduce al pasar y no se guarda.
- Credenciales por sala, para que un equipo que se pierda no abra las demás.
Conviene saberlo: La sala necesita un micrófono que sirva. La traducción no puede ser mejor que lo que oye, y un teléfono al fondo de una nave recoge la nave y no a quien habla — la diferencia más grande en calidad la pone el micrófono, no nosotros.
Qué cuesta
2 créditos por minuto hablado y por idioma
Se paga el habla, no lo que dure el acto: una hora con veinte minutos de voz gasta veinte minutos. Y los idiomas se cuentan todos, el que se habla incluido — una sala en español que se oye en inglés, francés y alemán son cuatro. Si sólo quieres los subtítulos, sin llevar la voz a ningún sitio, son 1,25 créditos por minuto hablado y no multiplican por idioma.
Ver los paquetesPreguntas
- ¿El público necesita una aplicación?
- No. Abre un enlace en el navegador que ya tiene y elige su idioma. Con un QR en la entrada suele bastar.
- ¿Cuánto se retrasa?
- Menos de un segundo desde que termina la frase. No va palabra a palabra: el motor espera a que la frase acabe, porque traducir media frase produce la mitad equivocada.
- ¿Se graba algo?
- El audio, nunca: se traduce al pasar y no queda nada de él. El texto sólo si enciendes que se guarde, y entonces son quince días. Si quieres una grabación transcrita, eso es otro servicio y nos envías el fichero.
- ¿Qué hace falta en la sala?
- Un micrófono que oiga a quien habla y una forma de mandarnos el sonido: el equipo pequeño que envía por SRT, o lo que ya uses para emitir, por RTMP.
- ¿Y si se cae internet?
- La sala se reconecta sola y sigue. Lo que se dijo durante el corte se pierde —de eso no hay manera de librarse— pero nadie tiene que volver a arrancar nada.
Dónde se usa
El mismo motor en salas muy distintas. Cada una de éstas cuenta cómo se monta allí, de dónde sale el audio y dónde está su propio límite.
Y con qué suele compararse
Tres comparaciones honestas, y en cada una está escrito en qué gana la otra opción.
Las palabras que sólo se usan en tu casa
Los nombres propios de una organización —personas, calles, referencias, cargos— son justo lo que un modelo general no ha oído nunca, y donde falla: los cambia por una palabra corriente que suena parecido. Se escriben una vez y dejan de fallar. Se escriben en la sala y valen para todas sus reuniones.
- Es una lista, no un entrenamiento: se escribe y funciona desde la primera frase.
- No recoge nada. Ni tu audio, ni tu texto, ni un segundo de nada.
- Y va incluido. No es un plan de más ni una línea de factura.
Pruébalo con algo de verdad
La prueba de bienvenida da de sobra para sentarte en tu propia sala, con tu propio micrófono, y oír si te sirve.
EmpezarTraducir es opcional
Una sala puede traducir, subtitular, o las dos cosas a la vez. Lo que no ocurre nunca es que la misma frase se traduzca y se subtitule: se traduce cuando hay a quien traducir, y se subtitula cuando no.
Subtitular sin traducir cuesta 1,25 créditos por minuto hablado y no multiplica por idioma, porque lo que se ve es lo que se dice. Y se decide frase a frase: si enciendes la traducción a mitad, lo de antes sigue contando como subtítulos.
Los subtítulos se ven siempre en la reunión, se guarde o no. Guardar es otra cosa y lo decide la cuenta, no la reunión: lo que se dice se guarda quince días y después se destruye.
Traducir
YA TRAE EL TEXTO
Texto
SE ENCIENDE SOLO
Voz y texto, y el acta al terminar.
Sin texto no hay acta: la sala no se crea.
Traducir ya trae el texto
No se puede traducir sin reconocer antes lo que se dice, así que una sala que traduce ya está produciendo el texto. No es un producto aparte: viene con la traducción.
Y se puede subtitular sin traducir
Es el caso del pleno que se celebra entero en un idioma: no hay a quién traducirle, y el texto hace falta igual. Y también el de una sala que traduce y en la que hoy todos hablan igual — con las dos puestas se subtitula mientras compartan idioma, y pasa sola a traducir en cuanto entre alguien de otro.
Lo que no se puede es guardar sin ninguna de las dos
Sin texto no hay acta, y se rechaza en vez de dejarte una sala que dice que guarda y no guarda nada.
Además de traducir
Traducir es lo que pasa mientras se habla. Esto es lo que pasa alrededor, y sale de los mismos minutos: ni plan aparte, ni factura nueva.

El acta, al terminar
Un documento con lo que se decidió, quién se lleva cada tarea y en qué minuto se dijo. Entra en la cola al cerrar la sala y te llega por correo.
Las palabras de tu casa
Los nombres que sólo se usan aquí: personas, calles, referencias. Escritos una vez, para que el motor deje de cambiarlos por otros que suenan parecido.
Un botón si algo sale mal
Si la máquina traduce algo que no debe, se dice con un toque. Funciona sin cuenta, y no se manda ni la conversación de alrededor ni el audio.