Dónde se usa

Una visita guiada que entiende todo el grupo

El guía habla una vez. El grupo la escucha en su idioma en su propio móvil, y ya no hay que partir el grupo por idiomas ni repetir la visita.

Un museo con visitantes de fuera tiene hoy dos salidas: audioguías grabadas, que no son la visita del guía sino otra cosa, o partir el grupo y hacer la visita dos veces. La primera pierde lo que hace buena a una visita —que el guía responda— y la segunda cuesta el doble de tiempo.

De dónde sale el audio

De la petaca del guía. Un micrófono de solapa y un transmisor pequeño en el bolsillo, que es exactamente el equipo que muchos guías ya llevan para hacerse oír en una sala con eco.

Cómo se monta

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    El guía lleva su micrófono de solapa, conectado al aparato que emite.

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    El grupo escanea un código al empezar y elige idioma.

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    La visita se hace una sola vez, en el idioma del guía.

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    Cada visitante oye por sus auriculares, sin que el guía tenga que levantar la voz.

Por qué encaja en una visita

No se parte el grupo

Una visita, un guía, un recorrido. Los idiomas van por dentro y no obligan a repetir nada.

Las preguntas siguen siendo la visita

Lo que diferencia a un guía de una audioguía es que responde. Aquí lo que responde se traduce igual.

No hay equipo que repartir

Ni receptores, ni desinfectarlos entre grupos, ni contarlos al final. Cada uno lleva el suyo en el bolsillo.

Funciona en movimiento

El grupo se mueve por salas y el audio va por la red del móvil de cada uno, no por un emisor con alcance.

Cuándo esto no te vale

En un sitio sin cobertura —una cripta, una mina, un sótano— esto no funciona, y ahí un sistema de radio clásico sigue siendo la respuesta. Y en una sala muy ruidosa, un visitante sin auriculares no va a oír nada por el altavoz del móvil.

Lo que suelen preguntar

¿Hace falta wifi para los visitantes?
Hace falta que tengan datos o wifi. Con la red del museo abierta al público basta; sin ninguna de las dos cosas, no.
¿Y si el grupo es de cuarenta personas?
Da igual el tamaño: no hay equipo que repartir y no se cobra por oyente.
¿Puede el guía ver quién está conectado?
Sí, la sala muestra cuántos hay escuchando y en qué idiomas. Sirve para saber si merece la pena mantener uno abierto.
¿Se puede usar al aire libre?
Sí, mientras haya cobertura. Una visita por el casco histórico funciona igual que una por dentro del museo.