Despliégalo en tu infraestructura.
Liora Flow Sovereign incluye el motor entero —reconocimiento, traducción y voz—, la App Liora Flow y el cliente web dentro de tu infraestructura. El audio no sale de tu red, y no hay ninguna API ajena en la que confiar porque no hay ninguna a la que llamar.
Qué quiere decir soberano aquí
Es una palabra que cada uno usa para una cosa un poco distinta, así que ésta es la nuestra, en cuatro cosas que se pueden comprobar y no en cuatro adjetivos.
No sale nada
El reconocimiento de voz, la traducción neuronal y la síntesis de voz corren dentro del contenedor, en tu máquina. No hay una llamada a la API de nadie, y por eso mismo funciona también en una red que no tiene salida ninguna.
Lo operas tú
Se entrega como una imagen de Docker con la aceleración por hardware habilitada en el host. La configuración son variables de entorno y ficheros YAML, así que entra en el CI/CD que ya tienes en vez de pedirte uno nuevo.
Cumplimiento por diseño
Cuando el audio no cruza tu perímetro, la pregunta de protección de datos deja de ser una cláusula de un contrato y pasa a ser un hecho de la red. Esa es otra conversación con tu departamento legal.
La App Liora Flow también es tuya
Tu organización puede utilizar una App Liora Flow y un cliente web privados, personalizados con vuestra marca y logo, conectados al motor desplegado dentro de vuestra red. Vuestra gente puede escribir, llamar, hacer videollamadas y crear reuniones; en ellas puede activar traducción en tiempo real, subtítulos y actas desde la web. Las reuniones se comparten con un enlace: los usuarios externos entran desde cualquier navegador, sin instalar la App, sin cuenta y sin contratar Liora Flow.
La experiencia completa, dentro de tu red
Sovereign no es sólo el motor: es la experiencia completa de Liora Flow funcionando en tu propia infraestructura, con la marca, el logo y el acceso de tu organización.
Comunicación diaria
Tu gente puede escribir, hacer llamadas y videollamadas, crear reuniones y enviar audios desde la App Liora Flow y el cliente web privados. La traducción está integrada en la conversación, no añadida como una herramienta aparte.
Traducción en directo
Cada participante elige su idioma y recibe la traducción de voz en tiempo real. También puedes activar subtítulos y actas desde la web cuando los necesites. Los minutos son hablados: los silencios no cuentan ni consumen minutos.
Trabajos con ficheros
Además del directo, tu organización puede transcribir y traducir grabaciones, documentos y audios dentro del mismo entorno soberano, sin sacar el contenido a servicios externos.
Control de la organización
Tú decides quién crea salas, quién entra, qué claves se usan, cuánto se conserva y qué registros se mantienen. La aplicación, el cliente web, el nombre, la marca y el logo se presentan como parte de tu organización; los invitados sólo necesitan el enlace.
Tus reuniones programadas y a la vista
Las reuniones programadas, los contactos y las llamadas en el mismo sitio donde se habla. No hay que salirse a otro programa para ver qué tienes hoy.
Cómo funciona la traducción
Dos idiomas, no uno
Eliges por separado en qué idioma hablas y en cuál escuchas. Son dos ajustes, no un par.
La voz con la que te traducen
Eliges el género de la voz con la que se te traduce.
Tu voz de verdad, por debajo
Tu voz original suena bajito bajo la traducción, con su propio control. Así sabes cuándo ha terminado el otro, y reconoces quién habla.
Se lee además de oírse
Subtítulos en las videollamadas: lo que dice el otro y lo que has dicho tú. Si te ha entendido mal, lo ves en el momento.
Nadie se queda fuera por descuido
Si alguien no ha dicho en qué idioma habla, Liora Flow lo detecta y te deja preguntárselo con un toque.
Y en un grupo, cada uno el suyo
El audio se escucha una sola vez y de ahí salen todos los idiomas a la vez. Nadie tiene que ceder ni ponerse de acuerdo en una lengua común: tú hablas en la tuya y oyes a los demás en la tuya, aunque sean cuatro y ninguno coincida.
Cuando se habla.
Cuatro formas, y en todas la traducción va en las dos direcciones.
Llamadas y videollamadas
Uno a uno, con traducción en directo en las dos direcciones.
Llamadas de grupo
Cada participante habla y escucha en su propio idioma.
Reuniones
Lo mismo, con más gente y programado con antelación.
Traducción presencial
Dos personas, un ordenador y ninguna llamada: una consulta, una entrevista o un mostrador. Sólo en la aplicación de escritorio, y con auriculares cuyo micrófono no capte la voz del otro.
En el chat también se traduce.
No sólo las llamadas: también lo que te escriben y lo que te mandan grabado.
Mensajes de texto
Te llega ya traducido, y el original no se pierde: se queda arriba. La traducción se guarda con el mensaje — vuelves una semana después y sigue ahí.
Notas de voz
Una nota de voz en otro idioma se convierte en cuatro cosas, y tú eliges cuáles ver.
Original
El audio
Original
Transcrito
Traducido
El audio
Traducido
Transcrito
Lo que se dice dura lo justo
La voz no se guarda nunca. Lo que escribes o subes, quince días — y sólo para que llegue a tus aparatos, cifrado aquí y cifrado allí.
La voz no se guarda
Ni las llamadas, ni las videollamadas, ni las reuniones. Se traducen mientras se habla y desaparecen: de una llamada no queda audio, ni transcripción, ni traducción.
Quince días, y se borra solo
Mensajes, ficheros y el chat de una reunión: lo mismo para todo. Se guardan cifrados en nuestro servidor para una sola cosa, que lleguen a tus otros aparatos, y a los quince días se destruyen sin que nadie tenga que acordarse.
Tu historial, en tu aparato
Ahí es donde se queda la conversación: en la base de datos local del móvil y del ordenador, cifrada también. Si borras la aplicación, se va con ella.
Nadie la lee ni la estudia
No analizamos lo que dices, no entrenamos nada con ello y no se lo cedemos a nadie.
No es cifrado de punta a punta y no vamos a decir que lo sea: para traducir hay que oír, y el mensaje se cifra en nuestro servidor con nuestras llaves. Lo que sí es verdad es lo de arriba — la voz no se guarda, lo demás dura quince días y lo que queda, queda en tu aparato.
Y alrededor, lo que se espera de una aplicación de comunicación
Mensajería completa
Texto, fotos, vídeos, documentos y notas de voz. Uno a uno y en grupo.
Reuniones sin fricción
Se comparten con un enlace o con un código de seis caracteres. Sala de espera y contraseña, opcionales.
Invitados sin licencia
Quien no use Liora Flow entra desde el navegador: sin instalar nada, sin cuenta y sin pagar.
Tus dispositivos a la vez
La misma cuenta en el ordenador y en el teléfono. Si descuelgas en uno, el otro deja de sonar.
15 idiomas
Para hablar y para escuchar. Los mismos a los que traduce el motor en todo lo demás.
Ésos son los idiomas a los que traduce. La aplicación en sí —sus menús y sus botones— está traducida a trece, y la de móvil a dieciséis.
Una videollamada de verdad, con la aplicación de verdad. Ni maqueta ni recreación: esto es lo que se oye y lo que se lee.
Traducir es opcional
Una sala puede traducir, subtitular, o las dos cosas a la vez. Lo que no ocurre nunca es que la misma frase se traduzca y se subtitule: se traduce cuando hay a quien traducir, y se subtitula cuando no.
Subtitular sin traducir cuesta 1,25 créditos por minuto hablado y no multiplica por idioma, porque lo que se ve es lo que se dice. Y se decide frase a frase: si enciendes la traducción a mitad, lo de antes sigue contando como subtítulos.
Los subtítulos se ven siempre en la reunión, se guarde o no. Guardar es otra cosa y lo decide la cuenta, no la reunión: lo que se dice se guarda quince días y después se destruye.
Traducir
YA TRAE EL TEXTO
Texto
SE ENCIENDE SOLO
Voz y texto, y el acta al terminar.
Sin texto no hay acta: la sala no se crea.
Traducir ya trae el texto
No se puede traducir sin reconocer antes lo que se dice, así que una sala que traduce ya está produciendo el texto. No es un producto aparte: viene con la traducción.
Y se puede subtitular sin traducir
Es el caso del pleno que se celebra entero en un idioma: no hay a quién traducirle, y el texto hace falta igual. Y también el de una sala que traduce y en la que hoy todos hablan igual — con las dos puestas se subtitula mientras compartan idioma, y pasa sola a traducir en cuanto entre alguien de otro.
Lo que no se puede es guardar sin ninguna de las dos
Sin texto no hay acta, y se rechaza en vez de dejarte una sala que dice que guarda y no guarda nada.
Además de traducir
Traducir es lo que pasa mientras se habla. Esto es lo que pasa alrededor, y sale de los mismos minutos: ni plan aparte, ni factura nueva.

El acta, al terminar
Un documento con lo que se decidió, quién se lleva cada tarea y en qué minuto se dijo. Entra en la cola al cerrar la sala y te llega por correo.
Las palabras de tu casa
Los nombres que sólo se usan aquí: personas, calles, referencias. Escritos una vez, para que el motor deje de cambiarlos por otros que suenan parecido.
Un botón si algo sale mal
Si la máquina traduce algo que no debe, se dice con un toque. Funciona sin cuenta, y no se manda ni la conversación de alrededor ni el audio.
Construido para funcionar como infraestructura
Impulsado por un orquestador propietario diseñado para latencia ultra-baja y concurrencia masiva. Cada componente se ejecuta on-premise — desde el reconocimiento de voz hasta la traducción neuronal y la síntesis de voz.
Orquestador propio
Runtime personalizado para la gestión de pipelines de audio en tiempo real.
Todo en tu casa
Ni una llamada a una API ajena. Todos los modelos corren en tu propia infraestructura.
Mucho a la vez
Cientos de flujos de audio simultáneos, con una arquitectura pensada para eso desde el principio.
Seguridad y resiliencia de grado industrial
Pensado para no caerse: cortacircuitos que actúan antes de que se note.
Sesión de ocho horas
el freno ha actuado
MEMORIA
TECHO
CPU
TECHO
MARGEN RESERVADO
SUELO
LA SESIÓN SIGUE
Protección de memoria
Monitorización activa que previene saturaciones de memoria, con un techo operativo que mantiene el sistema estable por larga que sea la sesión.
Gestión de la carga de CPU
Balanceo dinámico de carga entre hilos con optimización automática para mantener el sistema siempre fluido.
Aislamiento de hardware
Memoria reservada con margen de sobra en carga máxima, para que una ráfaga de tráfico inesperada no pueda agotarla.
Y cuando no hay sala de máquinas.
La Liora Box es la forma de meter el sonido en Liora Flow cuando no hay rack ni quien lo monte: un evento, un palacio de congresos, una unidad móvil. Un equipo físico ya configurado que coge el audio de tu mesa y lo manda a traducir.
- Llega montado. Se conecta el audio y funciona — no hay nada que configurar.
- No es el despliegue en tu casa: la Box captura y envía, y el motor traduce en nuestros servidores. Si lo que necesitas es que el audio no salga de tu red, lo tuyo es la licencia de aquí arriba, en tu propio hardware.
- Venta del equipo más el servicio, y las estaciones se entregan listas para funcionar.
Preguntas de quien va a montarlo
Lo que preguntan los equipos técnicos sobre integración, seguridad y rendimiento.
Cuéntanos tu proyecto
Dinos qué tienes que resolver. Nuestro equipo de ingeniería mira tu caso y te propone la arquitectura que le pega.
La jerga de tu oficio
El motor oye bien la lengua que habla la gente. Falla en el vocabulario que sólo se usa dentro de una profesión —«disnea paroxística nocturna», «excepción de litispendencia», «par de apriete»— y falla siempre igual: lo cambia por palabras corrientes que suenan parecido.
- Se ajusta con material de un campo, no de una casa: la disnea paroxística es la misma en todos los hospitales. Por eso el ajuste compartido no es la opción barata, es la que funciona mejor.
- Antes va el glosario, y casi siempre basta. Esto es el escalón de arriba, para quien ya lo probó y se quedó corto.
- No se enciende con una casilla: se habla, se presupuesta y se firma. Y se apaga con un botón, sin preguntas y en el acto.
En tus servidores hace falta una tarjeta de 24 GB como mínimo: el modelo no cabe en una de escritorio.