Cómo nos mandas el audio

Una sala traduce lo que suene dentro de ella, y lo que suene lo pones tú. Esta página es lo que tiene que hacer tu lado para que ese audio llegue.

Hay dos formas de entrar y se eligen al crear la sala: un equipo que emite —lo normal cuando hay una sala física— o un navegador.


Un equipo que emite: SRT

Es lo que se usa cuando el audio sale de una mesa, de un micrófono de sala o de un codificador que ya tienes. El equipo lo pones tú: nos vale cualquiera que sepa mandar SRT.

Lo que necesita tu codificador

Qué Valor
A dónde conecta La dirección de la sala, que te damos al crearla
Quién dice que es El identificador de emisión de la sala, en el streamid
Cómo se cifra La contraseña de emisión de la sala, como passphrase
Qué manda dentro Audio Opus en un contenedor MPEG-TS, mono

El streamid se acepta tal cual —el identificador a secas— o con la sintaxis de control de acceso que usan algunos codificadores, del tipo #!::u=<identificador>.

Sin cifrar no se entra

Una conexión sin passphrase se rechaza, y no es una preferencia: por ahí viaja lo que se está diciendo en una sala. Si tu codificador no soporta cifrado SRT, no vale para esto.

Por qué Opus y por qué mono

Opus porque es lo que mejor aguanta una red que se porta mal, que es la situación normal de un acto en directo, y porque es lo que entiende el otro extremo sin volver a codificar.

Mono porque lo que se traduce es una voz, no una mezcla estéreo: dos canales no aportan nada a la transcripción y doblan lo que hay que mandar.

El audio se trabaja a 16 kHz, que es lo que necesita el reconocimiento de voz. Puedes mandarlo a más y se ajusta, pero no ganas nada.

💡Ensáyalo antes del día del acto

Conecta el equipo un rato con la sala creada y los idiomas puestos, y escucha la traducción. Es la única forma de saber que el cifrado, el identificador y el formato están bien los tres a la vez.


Un navegador

Si quien habla está delante de un ordenador o un móvil, no hace falta ningún equipo: el navegador publica el audio directamente y no hay nada que instalar.

Es la forma cómoda de ensayar, y la buena para una persona que habla desde donde esté.


Una sala, una emisión

Una sala admite una emisión a la vez. Si un segundo equipo intenta emitir en una sala ocupada, se le dice que está ocupada — dos audios mezclados en la misma sala serían una traducción imposible de seguir y una factura que nadie sabría explicar.

Si necesitas dos fuentes a la vez, son dos salas.


Y si se corta

Una emisión que se cae no deja la sala bloqueada: al reconectar el equipo, se abre otra y sigue traduciendo. Lo que se dijo mientras estaba caído no se recupera — se traduce lo que llega, según llega.