Le pagine del manuale sono scritte in spagnolo.

Denunciar una traducción mal hecha

A veces la traducción sale mal. Una palabra técnica que el reconocimiento no conoce, un nombre propio que se convierte en otra cosa, o —lo peor— algo que suena ofensivo y nadie dijo.

Cuando eso pasa, se puede denunciar desde la propia aplicación. No hace falta escribir a nadie ni buscar un formulario: el botón está donde ocurrió.


Quién puede denunciar

Cualquiera que lo esté oyendo, tenga cuenta o no.

Eso segundo importa más de lo que parece. En una sala a la que se entra con un código QR, quien escucha la traducción normalmente no tiene cuenta de Liora — es alguien que ha entrado en la sala y se ha puesto los auriculares. Y es justo quien más va a oír una traducción rara. Con el pase que le da la sala, puede denunciarla igual.

Qué se manda, y qué no

Lo que se envía es lo que se dijo y lo que salió, con los dos idiomas. Nada más: ni quién estaba en la sala, ni de qué reunión era, ni un identificador que pueda llevar de vuelta a una persona.

Se puede añadir un comentario en libre —«sale rarísimo», «ese nombre está mal escrito»— y ayuda mucho, porque a menudo explica algo que en el texto no se ve.

No queda registrado quién denunció. Lo que se guarda de quien envía es un seudónimo que no se puede deshacer, y sirve para una sola cosa: que la misma persona no pueda llenar la lista de denuncias hasta que las de verdad se pierdan dentro.

Qué pasa después

Las denuncias se agrupan por la misma equivocación. Si diez personas denuncian la misma palabra mal traducida en la misma dirección de idiomas, no son diez avisos sueltos: es uno, repetido diez veces, y eso es exactamente lo que hace que merezca la pena arreglarlo.

Lo que se hace con ellas depende de qué sean:

  • una palabra propia de tu organización que el reconocimiento no conoce se arregla añadiéndola al vocabulario de tu sala, y desde ese momento se reconoce bien;
  • algo ofensivo se mira una a una;
  • y lo que se repite mucho en muchas cuentas indica que hay que tocar el motor.

Por qué existe esto

Por dos motivos, y los dos cuentan.

El primero es que hoy, cuando el motor traduce mal una palabra, no hay forma de enterarse. Quien la oye se encoge de hombros y sigue. Esto es el único canal que existe para saberlo.

Y el segundo: las tiendas de aplicaciones lo exigen. Una aplicación que genera contenido con inteligencia artificial tiene que dejar denunciar contenido ofensivo desde dentro, y sin eso no se publica.


Lo que este canal NO es

No es soporte. Si algo no funciona —una sala que no suena, un pago, una credencial— esto no es el sitio: se escribe a soporte y se contesta. Aquí sólo llegan traducciones concretas, con lo que se dijo y lo que salió.

Y no promete una respuesta. Una denuncia no abre un ticket ni recibe contestación: entra en la lista de lo que hay que mirar. Si necesitas respuesta a algo, escribe.