Les pages du manuel sont rédigées en espagnol.

Probar sin pagar

Diez minutos de traducción, una sola vez, sin cuenta y sin tarjeta. Te bajas la aplicación, hablas, y compruebas si de verdad entiendes a la persona que tienes delante. Después decides.


Cómo funciona

No hay que pedirlos ni activarlos: están ahí desde la primera vez que abres la aplicación. Hablas, se traduce, y el tiempo va bajando.

Son diez minutos de habla traducida, no diez minutos de tener la aplicación abierta. Una llamada de media hora en la que hablas cinco minutos gasta cinco.

Lo que conviene saber

Duran tres meses. Se cuentan desde que abres la cuenta, y en ese plazo los gastas cuando quieras. Pasados los tres meses, lo que quede se acaba.

Son tuyos, no de una empresa. Van con la persona. Si mañana te unes a una empresa que paga, esos minutos no se mezclan con los suyos ni le restan nada.

Una vez en la vida. Borrar la aplicación y volver a instalarla no los devuelve.

La aplicación te dice lo que queda, para que no se te acaben a mitad de una conversación que importa.

Lo que no entra

Convocar reuniones, no. Organizar una reunión —con su sala, su enlace y sus invitados— consume traducción de varias personas a la vez, y para eso hace falta una cuenta que responda por ello. Si lo intentas, la aplicación te lo dirá.

Entrar en una reunión a la que te invitan, sí. Eso lo paga quien la convoca.

Y cuando se acaban

La aplicación deja de traducir y te ofrece las dos formas de seguir: un plan mensual, o minutos sueltos comprados. Nada de lo que hayas hecho se pierde por el camino — lo único que cambia es que deja de traducirse.

Y hay una tercera, que no cuesta dinero: invitar a alguien.